lunes, 14 de diciembre de 2015

EL DÍA DE LA CIUDADANÍA


(artículo publicado hoy en El Mundo-El Día de Baleares)

No se vengan arriba, a la campaña electoral no le quedan sólo 5 días, ¡esto es eterno! Si en la Era del Espectáculo Continuo los políticos se han convertido en sus nuevos sacerdotes, con esa manía de supuesta infalibilidad que les caracteriza y vampirizando cada rincón de nuestro país, ya en campaña electoral alcanzamos el súmmum, una melopea alucinatoria que cortocircuita cualquier tipo de sentimiento humano de empatía.
Luego está su paternalismo, sobre todo entre partitocracia corrupta/inepta y pensamiento mágico (Podemos y nacionalistas), ese implícito “Sin nosotros, no sois nada”. Aunque alguno va un paso más adelante en explicitud y testosterona, con el “No os pongáis nerviosos” que por tono e insistencia parecía pronunciado por Tony Soprano. Al final todo esto es una especie de Gran Hermano que nos entretiene y abochorna a partes iguales.
Dice mi colega Enric González que “somos un pueblo que pasa página antes de leerla, y luego se inventa el texto”, y Podemos está resultando el mejor exponente de ello, con su líder reinventando a Kant, Newton, Churchill, auditoras, referendos andaluces, Transición y lo que se tercie. Consecuentes con su fijación proyectiva, acusan a los demás de aquello que les aqueja: cambiar de propuestas para adaptarse al votante medio. Recordemos lo que defendían en las europeas para calibrar así su programa oculto, sus verdaderas ideas. Para llegar al centro se han travestido de socialdemócratas y centristas, cuando si algo han odiado Iglesias y Monedero, y hay muchas referencias en Google que lo atestiguan, es la socialdemocracia, acusada sectariamente de cohabitar con el capitalismo. Sería sonrojante que obtuviera un buen resultado teniendo en cuenta que sus hermanos argentinos y venezolanos acaban de ser vapuleados en las urnas tras una larga y calamitosa gestión de sus enloquecidos líderes.
Por otra parte, y siendo objeto diario de múltiples ataques a cual más tendencioso e insolvente, Ciudadanos se ha afianzado como lo más parecido que tenemos en España al modelo nórdico: una socialdemocracia con elementos liberales razonables, un regeneracionismo sensato y bastante riguroso. Con la valentía añadida de optar por medidas necesarias pero silenciadas, cuando no vapuleadas desde la histeria, como la fusión de municipios, el fin de los Conciertos económicos, regresar al huso de Greenwich, el contrato único o eliminar la discriminación que padece el hombre en los casos de violencia doméstica. No sé si es como para ilusionarse, porque considero que es mejor que la política no enfervorice demasiado, cual cainita religión civil, pero al menos parece lo más consistente del panorama.

2 comentarios:

Alfredo Barceló dijo...

A ver si los ciudadanos-votantes-persona somos capaces de crticar con equidistancia a los partidos políticos. Votar no significa sumisión. Espero que siga usted con su crítica terpeútica picozante en principio, aliviadora después. Lástima que haya no haya ya algún partido con cine club reflexivo, tendré que consolarme con su blog y aprender más de René Girard esperando que se agoten algún día los chivos expiatorios. Siga, siga no se pare y, si puede ,reunirse algún día con Arturo Muñoz y darnos alguna conferencia o sesión reflexiva recordaremos tiempos mejores. Adelante con la mente.

Johannes A. von Horrach dijo...

Gracias por su comentario.

Pues mire, los de C's me han comentado que una vez se vayan asentando la idea es poner en marcha un cineclub similar al que teníamos en UPyD. Ni idea de qué fecha se iniciaría, pero imagino que será cosa de este mismos curso. Por supuesto, Arturo andará por ahí.

un saludo

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