jueves, 26 de agosto de 2010

EL APOCALIPSIS HA COMENZADO. GIRARD EN LA TELEVISIÓN


Tras un tiempo sin referirme directamente a él, vuelve René Girard al blog del individuo que lleva más de 8 años tratando baldíamente de realizar una tesis doctoral en filosofía sobre su obra. Y lo hace en forma de un video algo insólito, por tratarse el programa en el que es entrevistado de una especie de magazine de esos que incluyen público en directo. Girard presenta allí los resultados de su último libro, Achever Clausewitz (cuya traducción castellana publicada por Katz este mismo 2010, tres años después del original francés, se titula Clausewitz en los extremos. Política, guerra y apocalipsis), atrevida aplicación de sus teorías mimético-sacrificiales a la obra del célebre (aunque escasamente leído) pensador prusiano de la guerra. En esta obra explica Girard la política mundial de los últimos dos siglos a partir de las turbulentas relaciones entre Alemania y Francia, además de entender que el apocalipsis es el momento extático de desvelamiento de las claves de la violencia humana, teniendo en cuenta que ésta, más que ser su efecto, es más la causa de la existencia de las religiones.

[Por si acaso, decir que el apocalipsis del título de la entrada hace referencia a la cuestión fundamental del citado libro de Girard, no a la circunstancia de la extraña forma de su aparición televisiva.]

12 comentarios:

El Pez Martillo dijo...

Se imagina usted a Marzoa entrevistado por María Teresa Campos?. No sé si será por la televisión española o por los pensadores españoles, la cuestión es que aquí resulta impensable ver algo así en la televisión, a no ser que se trate de esos intelectuales y todólogos (no sé si llamarlos pensadores) ideológicamente alineados (en el peor sentido de la expresión) que forman parte de la masa vociferante de las pseudotertulias.

Saludos.

El doble dijo...

Hay que tener cuidado con la tiranía del olvido ya que siempre va de la mano del alzheimer... Lei dicho libro have dos eños, no sabía aún de la edición española. Me encantaría tener a Girard de frente para plantearle un par de cuestionamientos que su libro me inyectó. Hay materi mas que suficiente para milenaristas y proapocalipticos. El lunes próximo doy fin a mi extensa y ya fatigosa gira. Saludos.

El doble dijo...

Have--hace
materi--materia o material

Anónimo dijo...

Un intelectual al más viejo estilo, milenarista, premoderno, una casandra. Todo negatifo nunca positifo. Una visión, manida ya, y extraordinariamente sombria del mundo presentada por un hombre no sólo viejo sino draculesco.

Sin embargo, el contraste con la puesta en escena es revelador: abundan los colores pastel y el rosa en particular, y un cierto aire déco; el público de fondo por lo demás parece no estar demasiado pendiente de la conversación. Ciertamente el apocalipsis ha comenzado.
lluís

Horrach dijo...

Aunque suene raro, viniendo de alguien que realiza su tesis doctoral sobre el trabajo de este señor, estoy bastante de acuerdo con lo que dice, Lluís. Girard fue un pensador apasionante hasta mediados de los 80, que es cuando dio un viraje cada vez más profético y milenarista que me gusta realmente poco. Creo que justo en el momento en el que debería haber trabajado una fundamentación de sus tesis, es decir, desvelado determinados presupuestos que explican su trabajo (me refiero a la influencia casi nunca confesada que juega la filosofía francesa de aquella época, los 50-60), o al menos parte de él, se replegó sobre un catolicismo cada día más beligerante y reduccionista. Anteriormente no era exactamente así, y él lo ha reconocido en varias ocasiones. Eso sí, lo de su aspecto 'draculesco' se debe más que nada a un cáncer de piel que padeció en los años 50 y que le dejó algunas secuelas en el rostro.

Amigo Pez, lo de Marzoa en la tv española es impensable, pero no sólo en magacines de este tipo, sino en otros programas más dignos. Y eso más por Marzoa que por la propia tv, porque ya descubrimos hace unos meses que Marzoa es mejor leído que escuchado-visto.

Doble, si quiere plantear en este agujero subsuelítico las cuestiones que desearía que Girard respondiera, se lo agradecería.

saludos a los tres

cáspita dijo...

En primer lugar, Horrach, agradecerle que a través de su blog me haya dado a conocer a este hombre y sus aproximaciones a la violencia. En segundo, que , lo que es yo, me he acercado a su obra a través de lo último que de él se ha ido publicando: un ensayo breve pero intenso sobre la anorexia y el libro sobre Clausewitz del video de la entrevista. En tercero, que no me molesta el enfoque católico ni su apología del cristianismo, como él mismo confiesa que en cierta manera son todos sus libros desde 1961 ¡Ahí es nada!. Al contrario, a través de su enfoque sacrificial de las religiones y su interpretación del catolicismo como “le seul moyen de retrouver une certaine estabilité au sein d´un equilibre devenu essentiellement inestable” me ha acercado una religión, la mía, sometida a lo largo de mi educación y gracias a las instituciones que se ocuparon de la misma a un sistemático vaciado de contenido. En cuarto, que puede que esa dimensión apologética sea la responsable de que a veces a Girard se le vaya la mano como cuando traduce “Durch diese Wechselwirkung wieder das Streben nach dem Äussersten” por “par cette action réciproque, l´effort vers les ténèbres extérieures” y de que el análisis de “Vom Kriege” tenga algo de caricaturesco, concentrando el trazo en aquello que para su apologética al autor más le conviene, igual que puede tenerlo eso de meter el cambio climático en la olla a presión del Apocalipsis sin revolver, me parece a mí, demasiado. Pero por lo demás también lo tiene su aparición en el programa de la televisión francesa que Ud nos trae y que recuerda un poco a la del padre Angel Berriartua en el programa del Profesor Kaban de El Día De La Bestia. A mí todo esto, la verdad, no me importa en exceso porque siento debilidad por las caricaturas hechas a conciencia. Si se sabe dejar de lado el trazo grueso la agilidad del dibujo nos puede llevar de Pascal a Benedicto XVI pasando por Carl Schmitt , Charles Peguy o Hölderlin y dejando de lado, eso sí, a Hegel, y hacerlo igual que si estuviéramos montados en una montaña rusa o colgados del anuncio de Schweppes de la Gran Vía madrileña. Al lector primerizo se le ofrece en un solo libro toda esta “montée aux extremes” de la que se sale, para qué negarlo, con cierto vértigo pero en la que se puede entrever mucho que bien merece la pena. Ahora sólo hace falta que al bueno de Girard lo inviten a “La Noria”.

Horrach dijo...

Bienvenido al subsuelo, Cáspita. Antes de nada, le felicito por el jugo que le ha sacado a los dos últimos libros de Girard. No son de lo mejor de su obra, aunque se les puede acabar sacando provecho, aunque depende de para qué (para mi tesis, poco).

A mí tampoco me molesta el enfoque católico de Girard, de la misma manera que en otros autores tampoco me molesta especialmente su enfoque religioso, ideológico, etc. El problema, como he dicho, es que ese enfoque suyo se manifiesta en su obra de una manera creo que poco interesante desde un punto de vista intelectual desde 1985. Girard ha llegado al punto de desdecirse a sí mismo en puntos importantes, creo yo, de sus sistema, y ha sido para peor. Al menos para lo que es mi enfoque de cara a la tesis: mi interés tiene que ver con un intento de fundamentación puramente filosófico de lo principal de la obra girardiana (es decir, el proceso mimético-sacrificial), aunque eso puede resultar paradójico en un autor, como es el caso de Girard, que prácticamente odia la filosofía.

Como usted dice, como personaje interpretable por Álex Angulo, Girard resulta hoy en día muy aprovechable. Pero no desde otro punto de vista más vinculado a lo racional.

saludos

Anónimo dijo...

Ay, Horrach, saberos que entre la epistemología de las ciencias sociales y humanidades no es dispar de la vieja alquimia: hay cosas que sirven de ejemplo ilustrativo para algunos pero hay otras que deben botarse a la basura. No se puede convertir el plomo en oro.

En otras palabras, no perdáis el tiempo con los onanismos miméticos de Girad. Ahí no hay nada, nada, son loqueras de un predigistador del quehacer humano y según como van y vemos las cosas que irremediablemente van en dirección a una distópia global, vemos que las fundaciones miméticas filosóficas de Girard solos sirven para adornar la mesita del televisor.

Mira, amigo Horrach: “el efecto o impacto de un ahora es presa de lo que hicimos ayer o hace algunos momentos”, punto, estrujar eso más allá de lo absoluto es ya flagelo mental, físico y material (8 años de tesis doctoral en la filosofía de Girad es insanidad, bueno allá tú con eso), pero bueno, alguien tiene que decírtelo ya que la filosofía girardiana, tanto como el pintor o el adivino predigistador es un animal de museo.

Horrach dijo...

No se trata de que yo pretenda convertir el supuesto plomo girardiano en oro filosófico... es que ya en la base de la teoría de Girard hay algo muy valioso, aunque el pensador francés en ocasiones malbarate lo que tiene entre manos. Con su permiso, seguiré a lo mío.

saludos

El Doble dijo...

Estoy de acuerdo Horrach, en Girard hay "algo" muy valioso. Estoy ansiosamente esperando tener en mis manos el resultado de esos 8 años en torno a Girard. No importa si es oro, o plomo, o lo que salga. Recuerdo que me prometió hacerme partícipe del trabajo una vez defendida la tesis...

Horrach dijo...

Mantengo mi palabra. Cuando esté lista le puedo enviar una copia de la tesis.

Por cierto: si mis fuerzas no me traicionan, y no me vuelvo a despistar, mi idea es finiquitar la tesis para los primeros meses del 2011.

saludos

El Doble dijo...

Gracias. Le aseguro que seré un atento, serio y minucioso lector. Que Dionisos sea nuestro testigo y el ave de Minerva le inspire el toque final...

Related Posts with Thumbnails