martes, 29 de mayo de 2007

LA MOMIA IRT-HOR-RU


Primer plano del rostro envuelto en pergaminos del joven egipcio Irt-Hor-Ru, convertido prematura y anacrónicamente en momia hace unos 2.000 años y que descansa en el antiguo recinto del Seminario de Palma. La muerte velada por el cristal y por el pergamino. La muerte como presencia (una presencia macabra). Me ha sucedido en diversas ocasiones que me impresiona más ver la figura cubierta y opaca de un cuerpo muerto que los rasgos concretos y definidos del cadáver. Es como si lo simbólico tuviera un mayor alcance para mí, un poder intimidante más profundo. Y como lo simbólico tiene una esencia sustitutoria (también proyectiva), tal vez perciba en el despersonalizado cadáver un asomo del Yo, que ve abrirse ante sí el hueco insondable de lo tragado por aquello que no podemos nombrar. Como si el cristal no fuera otra cosa que un espejo. Algo así.

(Para quien tenga ganas de regodearse en lo macabro, la imagen también puede ampliarse notablemente si se 'clicka' sobre ella)

sábado, 26 de mayo de 2007

EL MUSEO BÍBLICO


El Museo Bíblico, seguramente el más misterioso de Mallorca y sin duda uno de los menos conocidos, está a punto de cumplir un siglo de historia. La poca gente que sabe de su existencia lo conoce como 'el museo de la momia', por la momia egipcia que alberga (foto, que se amplía al clickarla), aunque muchos de ellos no lo han visitado nunca, lo que es una pena, porque no tiene nada que envidiar a otros más conocidos. El padre Paco Ramis, el principal responsable del lugar, es quien, con su enorme erudición, se encarga de guiar a los visitantes mostrándoles los misterios y hallazgos que alberga este museo que sólo abre sus puertas a las visitas concertadas con antelación.
El enclave para este recinto resulta muy adecuado, en pleno barrio antiguo de Palma, en el edificio del Seminari Vell, rodeado de las angostas y centenarias calles que formaron parte del Call (barrio) judío de la ciudad. Me enteré hace un tiempo que el Museo Bíblico fue creado en 1913 por el obispo Pere Campins y por el rector del seminario, el padre Bartolomé Pascual Marroig, y la idea que lo puso en marcha fue muy clara: dar a conocer el entorno cultural e histórico en el que surgió la Biblia. En esta labor fueron estimulados por el Papa Pío X, cuya carta de apoyo a la idea forma parte de las piezas de la colección. El museo no sólo tiene una función divulgativa para el público en general, sino que también es un ámbito de estudio de la Biblia por parte de los nuevos seminaristas y un centro de investigación en el cual se traducen y analizan los restos arqueológicos albergados en el lugar y se publican los resultados en revistas especializadas. El material que alberga el lugar alcanza a 11 idiomas diferentes, algunos de ellos completamente olvidados ya hace siglos: latín, griego, hebreo, arameo, egipcio, ugarítico, siríaco, hierático, demótico, jeroglífico, acádico y neosumerio. Todos ellos han sido descifrados y traducidos por Paco Ramis.
El centenario museo alberga 750 piezas originales y se divide en cinco secciones diferentes, aunque todas están reunidas conjuntamente en la misma sala:
1. La parte de ciencias naturales, donde se exhibe una muestra de un herbario de Palestina, junto a una colección de minerales de la misma región.
2. La de egiptología, que consta de la momia, colecciones de sellos, ungüentarios y papiros.
3. La de asiriología (es decir, de la antigua Asiria): maquetas y tablas cuneiformes.
4. Israel: historia del antiguo Israel, vitrina de la Biblia, maquetas de ciudades de la época, etc.
5. Iglesia antigua de Mallorca: con piezas de iglesias de los siglos III y IV.
El objeto estrella de este museo tan especial es, sin duda alguna, la momia egipcia del siglo I a.C., regalada por el Mandato Británico, y que pertenece a la última Dinastía. Su cuerpo, vendado con páginas del Libro de los Muertos, se exhibe dentro de una vitrina de cristal junto al sarcófago que lo albergaba. Conocemos detalles de la vida del hombre momificado gracias a los jeroglíficos del citado sarcófago, descifrados por el propio personal del museo, con Paco Ramis a la cabeza: se trata de un joven de 16 años, de nombre IRT-HOR-RU, cuya momificación debió ser una especie de premio honorífico, dado que en esa época estos rituales eran una costumbre decadente. Frente a la vitrina de la momia se ofrecen a la vista una colección de papiros egipcios de la época del Imperio Romano (Imperio Medio), pertenecientes al Libro de los Muertos, que son los más antiguos que hay en España.
Justo en el centro del recinto museístico puede verse una vitrina en pared de considerables dimensiones dedicada a la Biblia, en varios formatos: una Torah (el Pentateuco de la Biblia) en pergamino de la Edad Media, donada por el pueblo judío en 1946. También podemos observar en la misma vitrina varias Torah en tamaños mucho más reducidos, unas biblias políglotas (en latín, griego, arameo, hebreo y siríaco) y un facsímil del ‘Códice Vaticanus’, el Nuevo Testamento en griego cuya copia original del siglo IV, la más antigua del mundo, se guarda en el Vaticano. A un lado tenemos también una ‘mennorah’, el candelabro judío cuyos siete brazos deben estar encendidos cuando se lee el texto sagrado.
La pieza más importante para Ramis, arqueológicamente hablando, es una de cerámica que data nada más y nada menos que del 6500 a.C., es decir, de la época del Neolítico Cerámico. Junto a esta joya que es anterior al torno, se sitúa otra pieza de cerámica milenaria, concretamente del 3500 a.C., perteneciente a la época del Bronce Superior. En una vitrina cercana podemos ver otra pieza milenaria, concretamente una punta de flecha de hueso de animal que data del Bronce Antiguo, del 4500 a.C. Estos tres objetos son con mucha diferencia los más antiguos de todo el museo. Otros objetos muy valiosos que pueden ver todos los visitantes son, entre otros, el único fragmento que queda en Mallorca de la iglesia de Cas Frares de Santa María, basílica paleocristiana descubierta a inicios del siglo XX y que es la más antigua de Mallorca (siglo IV). También hay que destacar unas tablas cuneiformes egipcias, que datan del 2300 a.C., que llevan inscritas oraciones y plegarias en las que se pide la ayuda de los dioses. Pertenecen a la época neosumeria, es decir, a la III Dinastía de Ur, ciudad mítica de la Biblia por ser la cuna del patriarca Abraham.

miércoles, 23 de mayo de 2007

TEORÍA MIMÉTICA (7)


HOMOSEXUALIDAD


La teoría mimética girardiana tiene diversas prolongaciones, algunas de ellas sorprendentes en un primer momento. Una se refiere a la homosexualidad, al menos la que se manifiesta al margen de causas 'biológicas', pues Girard no pretende en este caso analizar la esencia de la homosexualidad (
en la teoría mimética no hay esencias de ningún tipo; todo son determinaciones provocadas por el efecto que la escisión provoca en el sapiens/demens), ni tampoco una supuesta identidad sexual, sino determinadas manifestaciones del homoerotismo.

La lucha que el sujeto lleva a cabo con su modelo-obstáculo, el amor/odio que experimenta por éste, lo introduce en una dinámica agónica, en la que, como ya se ha dicho, el objeto deseado (en teoría, lo que determina la pugna entre sujeto y modelo) se deja de lado en privilegio de la pugna misma entre uno y otro contendiente. El verdadero objeto de deseo es el modelo, y como el mismo modelo, para sujetos masculinos, suele ser un hombre (ya que se busca en el otro a un ‘igual’ al que se desea suplantar), y como esta pugna mimética implica inevitables derivas sexuales, la relación homosexual puede desarrollarse en cualquier momento. Del deseo de suplantación se pasa fácilmente al deseo de posesión:

“El modelo-rival, en el terreno sexual, es normalmente un individuo del mismo sexo por el hecho de que el objeto es heterosexual. Así pues, toda rivalidad sexual es estructuralmente homosexual. Lo que nosotros llamamos homosexualidad es la subordinación completa, en esta ocasión, del apetito sexual a efectos de un juego mimético que concentra todas las fuerzas de atención y de absorción del sujeto en el individuo responsable del double bind [‘doble vínculo contradictorio’, por ejemplo, el amor/odio es un double bind], el modelo en cuanto rival, el rival en cuanto modelo”.

La fuerza del mimetismo humano (como ya se ha dicho, es distinto del mimetismo de otras especies) nos conduce a terrenos diversos. Uno de los más frecuentados es el de la sexualidad, pues en toda dinámica deseante (aunque el objeto no tenga connotaciones sexuales) hay elementos estructurales eróticos. La emulación tiene mucho de seducción y erotismo, el desear también. Por tanto, si Girard tiene razón y lo que más deseamos es el modelo de nuestros deseos, un ser concreto y material, no es difícil entender que la dinámica mimética nos puede conducir en ocasiones a situaciones de contenido homosexual.

En el mundo del arte (teatro, literatura, poesía, ...), caracterizado por la emulación de modelos de los que siempre se niega la dependencia (se da lo que Harold Bloom llama la “ansiedad de la influencia”) podemos ver con cierta frecuencia este tipo de homosexualidad provocada por el particular mimetismo humano. Por ejemplo, en la Grecia clásica la homosexualidad se producía en este contexto de cercanía y mimetismo de las grandes personalidades del pensamiento (ya se ha referido George Steiner, por ejemplo, al vínculo entre educación y erotismo, pues en ambos está presente la seducción).

En los simios, cuando un macho abandona la pugna por una hembra, parece como si el derrotado se insinuara a su rival. Pero nunca se llega hasta el final, como si sucede o puede suceder con el hombre. Dice Girard que “si no hay ‘verdadera’ homosexualidad en los animales es porque en ellos el mimetismo no es bastante intenso para dominar de forma duradera el apetito sexual inclinándolo hacia el rival. Sin embargo, es ya lo bastante intenso, en el paroxismo de las rivalidades miméticas, para esbozar esta inclinación”.

También encontramos pistas en las formas rituales: “la homosexualidad ritual es un fenómeno bastante frecuente; se sitúa en el paroxismo de la crisis mimética y la encontramos en ciertas culturas que, al parecer, no dejan ningún lugar a la homosexualidad fuera de los ritos religiosos”.

También sucede a veces con el canibalismo, que se practica sólo dentro del espacio ritual. En este caso el contexto sería ‘alimenticio’; en el otro, ‘sexual’. Todo es parte de un único y mismo proceso, el mimético-sacrificial.

Imagen: pertenece a una película del director gay Bruce LaBruce. En realidad pretendía colgar esta otra imagen, también de una obra de LaBruce, pero no quiero pasarme. En cualquier caso, en ambas vemos la misma situación: una devota felación practicada a un hombre con el rostro cubierto, retrato de ese fantasmal mundo nuestro que es el del deseo mimético. Estampas de veneración llevada hasta el extremo descrito por la tesis girardiana.

domingo, 20 de mayo de 2007

LA TEORÍA MIMÉTICA DE RENÉ GIRARD (Kiliedro)


En contra de las conceptualizaciones habituales, los deseos humanos no son generalmente autónomos, sino derivados, pues su génesis procede menos de los criterios del sujeto deseante que de los condicionantes exteriores determinados por la esencia mimética del ser humano. En la obra de René Girard, el deseo siempre es ‘deseo según el Otro’, lo que implica una voluntad de ser ese Otro. Lo mimético es una fuerza que divide pero que también separa, que diferencia y que a la vez genera indiferenciaciones. Las identidades humanas se articulan a partir de la mímesis, del ‘deseo mimético’, que es entendido por Girard como un mecanismo de génesis unitaria que produce dinámicas múltiples y diferenciadas; se trata de un fenómeno único que da explicación a infinidad de comportamientos humanos, tales como el voyeurismo, el masoquismo, el sadismo, la envidia, el odio, el resentimiento, el amor, algunos tipos de homosexualidad, etc. Esta pluralidad de manifestaciones tiene que ver con los diversos tipos de conflicto que nuestra naturaleza mimética puede llegar a generar, y dentro de esta perspectiva se podría afirmar que todo conflicto humano a un determinado nivel arraiga en lo mimético...

(artículo completo publicado en KILIEDRO)

jueves, 17 de mayo de 2007

BATAILLE Y EL CRISTIANISMO


Georges Bataille, en su libro sobre la terrible figura de Gilles de Rais (El verdadero Barba-Azul), plantea una paradoja que anima, según él, la esencia del cristianismo:

“Ese desorden [de Rais, que además era muy creyente] puede coexistir con el cristianismo más auténtico, siempre dispuesto a perdonar el crimen, aun el más atroz, aun el de Gilles de Rais. Tal vez, en el fondo, aquél exija el crimen, exija el horror: en cierto sentido, los necesita para poder perdonarlos. Así es, pienso, cómo debe entenderse la exclamación de San Agustín: Felix culpa! ¡Dichosa falta! Que alcanza todo su sentido ante el crimen inexpiable. El cristianismo consiente una humanidad cargada de ese exceso delirante, que sólo el propio cristianismo ha permitido soportar”.

lunes, 14 de mayo de 2007

PYONGYANG

El amigo y webmaster Rabino Satánico me ha regalado estos días el comic Pyongyang de Guy Delisle. No suelo leer comics, pero a veces hay excepciones y ésta es una de ellas, más que nada por el contenido, ya que esta obra es en realidad un documento sobre la estancia del dibujante canadiense en Corea del Norte. Como nos llegan tan pocas obras que nos hablen de cómo es realmente esta dictadura comunista, no he podido evitar ofrecer algunos apuntes:

- En demasiadas ocasiones se adjudica a las imperfectas sociedades capitalistas lo que Orwell describe en su 1984, cuando en realidad era en una dictadura comunista en la que estaba pensando, concretamente en la de la URSS. Y Corea del Norte no es más que una prolongación del modelo que Stalin puso en marcha tras la revolución bolchevique. El Gran Hermano practica la neolengua, su corazón late a la izquierda y su visión del ‘otro mundo es posible’ no se presta a ningún consenso.

- Prohibiciones a los extranjeros: traer revistas porno; los teléfonos móviles son confiscados en el aeropuerto y sólo se devuelven a la vuelta. ‘No se puede hacer nada solo’, por lo que siempre debe ir uno acompañado por un guía y un chofer.

- Delisle: “Corea del Norte es el país más cerrado del mundo. Los extranjeros entran con cuentagotas. No hay internet, ni cafeterías. En resumen, ninguna diversión. Resulta difícil salir del hotel, y conocer coreanos se revela prácticamente imposible”. Además, “es el país que más ayuda humanitaria recibe del mundo”.

- En Corea no estamos en el año 2007, sino en el año 96, pues hace 96 años que fue concebido (el reloj se puso en hora cuando fue concebido, no cuando nació) el líder de la nación.

- Delisle se pregunta lo que todos los visitantes de Corea, lo que todo aquel que reflexione sobre Corea se pregunta: ¿creen ellos en todo lo que se les hace tragar? Yo creo que sí, sobre todo porque no tienen otra opción, no sólo por el tema coercitivo, sino porque no poseen alternativas distintas. No saben quién es Kant, ni Heidegger, ni la Biblia, ni nada. Todo es la verdad del comunismo, la destilada por el Kim de turno. El entontecimiento y la homogeneidad es total y absoluta; toda individualidad es arrancada de raíz. Y el que, aún así, se sale del molde, hay mil maneras de destrozarlo, empezando por lo que le pueda pasar a su familia (sólo se deja salir del país a algún coreano siempre que tenga familia, ya se sabe), o por enviarlo a los campos de concentración, que, como en todos los países comunistas, se llaman ‘campos de reeducación’. Efectivamente, Chomsky, Manu Chao & co. tienen razón: otro mundo es posible.

- Para un simple traslado de un pueblo a otro cercano se requiere un visado...

- Museo (dedicado a Kim senior) del Palacio de las Amistades (dedicado a Kim junior): alejado de Pyongyang, está excavado en la roca de una montaña, y es a la vez un refugio antiatómico. La finalidad del invento consiste en hacer ver que la mayoría de países del mundo admiran el ejemplo de Corea y han colmado a su pueblo y a su líder con infinitos regalos. La realidad, pero, es muy distinta.

- Las consignas lo invaden todo, incluso paisajes de la naturaleza. En una ladera, por ejemplo, se esculpe una consigna en honor de Kim junior.

- En Corea no hay minusválidos. El punto de vista oficial es que todos los coreanos "nacen fuertes, inteligentes y saludables". Problablemente Kim junior lleve a cabo los mismos métodos de Hitler para erradicar a todos los discapacitados.

- En el Museo de Bellas Artes el 80 % de sus cuadros representan a los dos Kim.

sábado, 5 de mayo de 2007

TEORÍA MIMÉTICA (6)

PARANOIA

En la teoría mimética de Girard la esquizofrenia y la paranoia (que procede del griego paranous, un ‘estar fuera de la mente’) no son cosas que tengan un contenido autónomo, pues su génesis no permite diferenciar categóricamente a los que la padecen de los que no, sobre todo porque para Girard todos tenemos algo los mismos elementos que se desarrollan poderosamente en el paranoico. La diferencia entre un caso ‘normal’ y el de un paranoico sería sólo de grado, de intensidad de lo manifestado, no de esencia, por lo que estos casos extremos tienen un gran potencial para poder estudiar la psique humana. Y es que las características que en el paranoico se manifiestan de forma muy evidente y obsesiva caracterizan el funcionamiento de los mecanismos que permiten articular toda identidad, ya sea individual o colectiva.

Lo que más me interesa del mundo del paranoico es que en realidad se trata de un universo pleno de sentido, en el que nada escapa al azar y donde todo tiene su rigurosa aunque subjetivísima significación, su espacio férreamente determinado. El más mínimo resquicio para la incertidumbre es erradicado bajo la cosmovisión maniquea del paranoico: lo que es positivo y lo que es negativo está muy claro y su consideración es absoluta e intocable, no hay grises ni tonos medios. El signo más decisivo es el de la demonización de aquello que se considera fuera de lo propio. Pero, como se ha dicho, todos estos elementos no se dan únicamente en el paranoico; sólo su grado exagerado de manifestación escapa a las conductas 'normales'. La exclusión del otro (ya sea para demonizarlo o para santificarlo), la necesidad de sentido y el maniqueísmo son rasgos que todos compartimos y de los que nos servimos habitualmente. En el paranoico sólo están más exacerbados y su influjo es más constante.

En la biografía de Philip K. Dick que escribió Emmanuel Carrère, Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos (se trata del mismo autor de El adversario), queda claro que paranoia e identidad van siempre de la mano: se da en ambos una auténtica obsesión por lo propio, por el yo, por el sujeto, por el Sí Mismo. Lo propio se considera como algo sagrado y en consecuencia debe ser siempre afirmado y, por ello, protegido de toda potencial agresión o perturbación. Por tanto, todo lo que está fuera del yo acaba convirtiéndose en una conjura, donde las amenazas son constantes; cualquier cosa, por inofensiva y azarosa que parezca, puede ser algo que desestabilice la estructura y el fijamiento de y en lo propio. La lógica del paranoico es la de la necesidad del sentido, que todos compartimos, y que siempre implica una mayor o menor desfiguración de lo real (que puede conducir a la manifestación de delirios autorreferentes y a una acusada monomanía). Las ideas fijas (necesarias para que el yo se imponga) se sistematizan y son absolutizadas. El mundo es el yo, el sujeto, por una lado, y todos los competidores y enemigos que lo amenazan, por el otro. Yo contra el mundo. Sólo contra todos. El típico esquema del victimismo.

En el paranoico Dick, en parte debido a su escasa autoestima y a las frustraciones padecidas, se dispara el mecanismo de proyección: de impulsos, fantasías, deseos o tensiones. Toda su vida fue un manojo de delirios, algunos enfermizos y otros francamente divertidos (como el de la supuesta conspiración para secuestrarlo y ‘quitarle’ el Nobel, en la que estarían metidos Nixon, los soviéticos, Polonia y el mismo Stanislaw Lem). Es curioso que el único momento en el que Dick consigue desligarse de sus manías obsesivas es cuando la realidad de los USA estaba presa, por el caso Watergate, de la paranoia. Siempre a la contra, Dick se convierte en alguien normal cuando todo su país enferma, para volver a caer en sus delirios persecutorios cuando las sombras políticas de la sospecha se disuelven, es decir, se resuelven en la certeza de la culpabilidad nixoniana.

(imagen: Philip K. Dick dibujado por Robert Crumb)

jueves, 3 de mayo de 2007

KAFKA Y LOS GRIEGOS


“Los griegos eran gente particularmente humilde. Imaginaban lo divino lo más lejano posible de ellos, todo el mundo de los dioses era sólo un medio para alejar el elemento decisivo del cuerpo terrenal, para dar aire a la respiración humana. En teoría existe una posibilidad terrena de perfecta felicidad, la de creer en lo que es decididamente divino y no aspirar a alcanzarlo. Esta posibilidad de ser felices es blasfema por inalcanzable, pero los griegos estuvieron más cerca de ella que muchos otros”.

FRANZ KAFKA
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