viernes, 23 de noviembre de 2012

PRIVILEGIOS NACIONALISTAS



  [artículo publicado hoy en EL MUNDO-El día de Baleares]


“El que no se sienta nacionalista, ni quiera a lo suyo, no tiene derecho a vivir”. Estas categóricas y excluyentes palabras fueron pronunciadas en Mallorca hace sólo 6 años. Concretamente por el senador del PNV Xavier Maqueda, en pleno congreso del PSM (mayo de 2006), ante la algarabía entusiasta de los asistentes, como constatan las hemerotecas. Pero más sorprendente que estas palabras (y el correspondiente aplauso de los pesemeros) es que no tuvieran apenas resonancia en ninguna parte y, por tanto, no fueran criticadas. Los medios de comunicación, con la excepción honrosa de este periódico, rebajaron su peso específico, relegándolo al interior de las crónicas del citado congreso. Únicamente el columnista de El Mundo Arcadi Espada y el actual coordinador de UPyD Carlos Martínez Gorriarán intentaron ampliar el eco mediático del rebuzno, pero no surtió efecto: la denuncia de una de las declaraciones más graves escuchadas en democracia a un cargo político rebotaba ante una granítica impasibilidad.
No deja de ser sorprendente la forma en que se sostienen diferentes varas de medir en la esfera política española. Los nacionalistas catalanes y vascos se han beneficiado enormemente de esta doblez pues, debido a los negros años del franquismo, en democracia parecen contar con un plus de legitimidad que no tienen otras opciones ideológicas. De esta manera, sus actos y palabras no se pesan de la misma manera, sino que permanecen en un limbo de indeterminación que las despoja de evidencia real. Es un fenómeno de condescendencia asombroso que les ha permitido, por supuesto, el liderazgo del actual debate político, independientemente de la endeblez retórica o de la escasa representación (estatal) de sus propuestas.
Digo esto a cuenta de los voces que comienzan a escucharse últimamente sobre el debate soberanista en Cataluña, asegurando que el Gobierno central de Mariano Rajoy ya estaría intentando un pacto con CiU después de las elecciones catalanas para facilitar una salida digna a Artur Mas. En este caso, de nuevo nos encontramos con esa especial tolerancia que permite a los nacionalistas apostar por los proyectos más maximalistas sin temer las consecuencias negativas, porque éstas siempre se les acaban condonando (véase lo sucedido con el llamado 'Plan Ibarretxe'). De hecho, aventuras surrealistas como ésta son posibles precisamente porque el cálculo propio tiene en cuenta que el coste-beneficio siempre será favorable: si se vence, se obtiene todo, y si se pierde se queda uno con lo que ya tiene. Eso si no consigue un 'premio de consolación' que tampoco está mal visto, en esta dinámica de progresión indefinida basada en algo que se parece mucho al chantaje.
En ocasiones España parece un país condenado a los extremos, sin posibilidad de asentarse en una racionalidad democrática equivalente a la de los países más serios y ricos de Europa (Holanda, Alemania, Dinamarca, Austria, etc.). A lo largo de nuestra historia parecemos condenados a transitar de un polo a otro, y la última prueba la tenemos estos últimos años cuando la superación del monolítico y dictatorial centralismo franquista ha dado paso a un super-descentralizado Estado de las autonomías que, sin embargo y asombrosamente, sigue considerándose insuficiente por parte de aquellos que obsesivamente ven amenazas 'españolistas' por todas partes.

sábado, 17 de noviembre de 2012

PRESENTACIÓN DE 'M' (FRITZ LANG, 1931)


Ya me disculparán que prolongue al autobombo, pero a falta de inspiración a la hora de escribir entradas (tengo excusa: problemas médicos) no aparece más material que éste: el video de la presentación y posterior coloquio que realicé de M, el vampiro de Düsseldorf (el título original es M, el asesino entre nosotros) este pasado jueves en la sede palmesana de UPyD, dentro del ciclo Cine y Política. Los primeros diez minutos corresponden a la presentación (junto con el filósofo Arturo Muñoz), y el resto contiene el coloquio junto a los asistentes.

sábado, 27 de octubre de 2012

ENTREVISTA RADIOFÓNICA


Antes de que se me olvide, cuelgo el link de la entrevista (en mallorquín) que me hicieron en la radio autonómica de las Baleares (IB3 Radio) este verano (9 de julio), en el programa 'Tassa i mitja' de Noemí Garcies (arriba en la imagen). El tema fue la tesis doctoral (comienza a partir del minuto 28:14).


lunes, 8 de octubre de 2012

DICCIONARIO DEL SUBSUELO (4): SALUD


  fotograma de Inseparables (Cronenberg, 1988) 

Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció en 1946 que la salud consiste en el completo bienestar físico, y no sólo en la ausencia de afecciones o enfermedades, el origen del término lo encontramos en el latín salus, que significa en sentido literal un 'estar a salvo', aquel estado en el que se permanece de alguna forma alejado de las enfermedades que puedan atacarnos. Por tanto, en la definición oficial la salud implica un espacio en el que se estaría de forma continuada, un topos que se construye asépticamente al margen de las transiciones, mezclas y ambigüedades que implica la dinámica propia del existir. En la salud, por tanto, no hay tránsito, pues se edifica como un dique frente a la enfermedad de lo exterior; la misma enfermedad se define como todo lo que puede perturbar desde fuera el estado de inmovilidad (supuestamente redentor) de lo propio.

Si interpretamos la cuestión desde una óptica heideggeriana, la salud se construiría como un dique frente al claro de la apertura, la dimensión de lo abierto que es el ámbito dinámico de lo creativo pero que, por su inestabilidad esencial, no puede ser habitado más que de forma nómada y esporádica. En lo abierto no se pueden echar raíces, pues su naturaleza carece de fundamento genético, de arraigo en sentido absoluto, y es de su potencial creador-destructor de lo que trata de defenderse la dimensión del salus, que se resguarda en la acogedora (pero estéril) oscuridad del bosque. Por su parte, Ernst Jünger también considera el potencial 'caótico' (creador pero desestabilizante) de la apertura, otorgando a la enfermedad, concretamente a la fiebre que provoca un resfriado, enormes posibilidades creativas, siendo las noches de fiebre espacios de fecundidad; en ellas todo cobra mayor grado de intensidad: “uno sube como agua que se desborda de los diques”.

artículo publicado en la revista KILIEDRO

martes, 2 de octubre de 2012

LAS MATEMÁTICAS AL SERVICIO DE LA TEORÍA MIMÉTICA

 fragmento de La escuela de Atenas (Rafael, 1512)


Dado el alto componente teórico de las tesis miméticas de René Girard (las tesis sacrificiales resultan más fácilmente demostrables), nunca está de más tener en cuenta verificaciones científicas que vayan apareciendo. Estas últimas semanas me he topado con una especialmente interesante, descubierta en la sección científica del programa radiofónico La brújula de Onda Cero (aquí dejo el audio).


En este programa se hicieron eco de un estudio publicado en la revista Physical review Letters, que consiste en la aplicación de un modelo matemático a una situación hipotética caracterizada por 3 individuos: 2 dogmáticos y un tercero equidistante. Recordemos que la hipótesis se desarrolla únicamente siguiendo patrones matemáticos, no formando parte de ellos teorías de tipo sociológico, aunque acaben ayudando a la consolidación de estas últimas (al menos las tesis girardianas). 

Los resultados, creo yo, no pueden ser más extraordinarios si tenemos en cuenta la teoría mimética de René Girard, es decir, si consideramos el modo del ser del hombre como una pasión antagónica al servicio de la configuración de identidades (lo que en mi tesis llamé 'pathos identitario', esto es, el deseo-de-ser-yo articulado como un intento-de-ser-otro). Resulta que en casos de polarización creciente, según este estudio, la moderación acaba difuminándose per se, camino de uno de los extremos, que acaban imponiéndose fruto de su contagiosa obcecación continuada. Pero lo más interesante es que, si el moderado es tozudo, es decir, mantiene su moderación de un modo 'dogmático', resulta más fácil que se acabe convirtiendo al discurso antagónico de un extremo; el moderado sólo se mantendría en un terreno intermedio cuando considera que la moderación es un objetivo en sí mismo, es decir, cuando se preocupa de dar contenido teórico a su moderación, que no es ya una posición de partida rígida (fruto de cierto requisito de equidistancia provocado por un tipo de personalidad que comparte con los dos dogmáticos, la girardiana pretensión de autonomía absoluta), pues ésta, sin contenido, resulta fácil de llenar por uno de los discursos extremos.
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