jueves, 2 de marzo de 2017

TIPOS DE SUICIDIOS


 (disección publicada hoy en El Mundo-El Día de Baleares)

Decía Camus que el único problema en verdad serio es el suicidio. En parte por lo que supone de autocrítica llevada al extremo, pues los fanáticos no se matan. Sólo los yihadistas, pero si antes se llevan por delante al mayor número posible de individuos. En Baleares se suicidaron 93 personas en 2015, según los últimos datos publicados, y 3.602 en toda España. Piénsenlo: de media, cada día se suicida una decena. Así a pelo parecen muchos, ¿verdad? Pues realmente son pocos si los comparamos con otros países europeos, ya que estamos bastante por debajo de la media de nuestro entorno.
También se produce este equívoco en el caso de los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o ex-parejas. Es cierto que 2017 ha comenzado fatal en este sentido, pero la prensa apenas ha recordado que el pasado 2016 padecimos las cifras más bajas en una década. Más aún, y en eso también el silencio de los medios es notorio, resulta que no somos el peor país de Europa en este tema, como podría parecer, sino que incluso estamos entre los que soportan menos asesinatos de mujeres. Nos superan con creces Alemania, Francia, Italia o Reino Unido. No es un consuelo, obviamente, pero contextualiza nuestra verdadera situación.
Y hablando de suicidios, no quisiera dejar de lado las denodadas tentativas autolíticas del PSOE nacional y el PP balear. En ambos casos tenemos a un walking dead que regresa al circuito para vengarse de sus verdugos, y un enfrentamiento desprovisto de ideas pero que revigoriza el gen cainita que nos caracteriza.
En el PSOE en concreto está pasando lo peor que podía sucederles. Tras el terrible pero divertidísimo aquelarre de Ferraz en octubre, lo que no debía producirse de ninguna manera es que se presentaran a las primarias el fracasado Sánchez y la quemada Susana Díaz. Pero justamente es eso lo que está sucediendo, en una dinámica de combate que llegará a ser tan brutal, cuando se acerque el día de las votaciones, que gane quien gane el partido quedará roto en dos. O al menos muy tocado de cara a unas nuevas elecciones, que el artero Rajoy podría convocar poco después del colapso de su rival.
Lo de los psocialistas fascina como cuando ves embobado el derrumbe con dinamita de un edificio. Desde que llegó ZP, no han dejado de tomar las decisiones más autodestructivas posibles, salvo algún puntual acierto. Y en esa línea promocionando a lo peor que tenían en plantilla, en una selección infalible de mediocridades que no podía depararles un futuro saludable. Esperemos que el suyo no sea un “suicidio ampliado” y se lleven con ellos al país entero.
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