viernes, 29 de agosto de 2008

MESTALLA: EL TEMPLO DEL DOLOR


[El amigo Viejo Casale, histórico nick del Nickjournal, me ha invitado a participar en un blog, Últimes vesprades a Mestalla, en el que una serie de seguidores del Valencia CF despiden al estadio (que también fue conocido como Luis Casanova), que al final de esta temporada será derruido. Dado que el Real Mallorca es el primer equipo que visita el estadio en esta temporada que mañana se abre, me toca contar mis impresiones sobre Mestalla]

Después de casi toda mi vida (30 años) como hincha acérrimo y obsesivo, ahora vivo retirado del fútbol. Lo llevo bien, gracias, al menos por el momento. Pero, a pesar de mi retirada, no puedo olvidar mi pasado mallorquinista y 'barralet'. Y en ese pasado las visitas de mi equipo al estadio de Mestalla ocupan un lugar especial, por doloroso.

Los aficionados a la selección de rugby de Sudáfrica conocen al estadio neozelandés de Carisbrook (Dunedin) como 'La casa del dolor' (The house of pain), pues en ese recinto no han podido ganar los Springboks desde hace 80 años (racha que se rompió, precisamente, este pasado 12 de julio. La última victoria sudafricana en Carisbrook data del lejanísimo 1928). Para mí y para el mallorquinismo al completo Mestalla ha significado lo mismo que Carisbrook para los Springboks: un templo del dolor en el cual las ambiciones rojinegras eran minuciosamente desarboladas y trituradas...

(texto completo AQUÍ)

13 comentarios:

ximo brotons dijo...

Mestalla me gusta más por Tv que in situ. tiene un graderío extremadamente empinado, y allá arriba, la vez que fuimos casale, happel y yo, la cosa daba vértigo y los futbolistas quedaban muy lejos. ahora se trasladan a la zona del palacio de congresos, y dejan los aledaños de Blasco Ibáñez y la avenida de Aragón, que era lo que daba el ambiente a Mestalla.

ayer estuve en Denia, coqueto pueblo, y vimos salir el ferry de Balearia. a ver si un día lo pillo. este verano ya no podrá ser.

saludos

ximo

Horrach dijo...

Hola Ximo. Recuerdo que se habló de ese partido en el Nickjournal. ¿No se encontraron también a Tempo è dolore al final del partido? Creo que fue un Valencia-Barça que acabó en 0-2, verdad?

El graderío del Ono Estadi también es muy empinado. Yo ya he ido poco (abandonar en Luis Sitjar tuvo un efecto negativo en mi afición al fútbol), pero las pocas ocasiones que he ido me he mareado.

Yo tengo que pillar el mes que viene un barco de Balearia, pero para ir a Ibiza y Formentera. De hecho, se tratará de mi primera visita a las vecinas Pitiuses.

saludos

Anónimo dijo...

Lo que comenta el amigo Ximo tiene su lógica. El nuevo graderio, donde estuvimos aquella tarde, es un añadido bastante forzado. No obstante, el efecto campo empinado puede molestar al aficionado pero genera una atmósfera caldera en el terreno de juego de efectos bastante positivos. Cuando ruge la marabunta el equipo juega con uno más.
En una hora y media me voy a Mestalla.

saludos

vCasale

ximo brotons dijo...

en efecto, yo he estado en San Siro y también era muy empinado, comparado con el Camp Nou. pero con todos los respetos, ese graderío mundialista, supongo, de Mestalla era un poco cutre y _demasiado_ empinado. lástima que la última etapa dorada del Valencia ya tocaba a su fin.

sí, ese partido fue.

que le vaya bien en Ibiza, donde nos lo pasamos muy bien en el viaje de fin de curso de EGB.

fin de "El mundo de las palabras" de Pinker: puede leer un comentario en mi blog.

Horrach dijo...

Casale, el problema de la grada del Ono estadi es que no permiten crear ese ambiente de 'cladera', ya que la pista de atletismo aleja el calor de los aficionados del césped. El Ono es un estadio muy frío, y como además la afición baralet también lo es, pues apaga y vámonos.

Yo ahora me voy a cenar. No veré el partido.

Ximo, en el Camp Nou he estado, y es cierto que la grada tiene una curva más amable. Recuerdo que fui un Barça 2 - Mallorca 1 (era la época de Serra Ferrer).

shalom

El Pez Martillo dijo...

Ah! El Rosenborg... Qué recuerdos...

El Conde de Dinamarca dijo...

Yo estoy en la etapa obsesiva al nivel de seguir a tu equipo, y por el momento no creo que se me pase, porque el Amalfitani (estadio de mi amado Vélez Sarsfield) es el templo del dolor, de la alegría, del canto, de todo. Es EL templo.
Es increíble analizar a la gente en este ambiente: Es como que todos se ubican en un lugar tan parejo, como si los diferentes extractos sociales se acercaran por el simple hecho de compartir espacio en el hormigón, con la vista hacia el pasto y esas 22 personas que se mueven dentro.

El fútbol es caprichoso: hace todo con los pies cuando siempre es más fácil con la mano. Creo que por eso el fútbol genera lo que genera, y por eso le caben toda clase de adejtivos como templo.

Saludos!

Horrach dijo...

Conde,

es que esto del fútbol está muy cerca de los rituales religiosos. Y ya que estamos, y disculpen por la autocita, una disección de Kiliedro se la dediqué en su momento al tema:

http://horrach.blogspot.com/2007/06/ftbol.html

saludos

Favole dijo...

Hola!
¿qué tal?
Soy una amiga de Cris, Macarena. Es que me dijo el otro día que conocías a mi hermana de la universidad! No sé si te acuerdas de ella... Ahora está casada y con un bebé de 5 meses... Cómo pasa el tiempo. Por cierto, muy chulo tu blog :)

Besos:


M.

gin ctonic dijo...

Este blog se empieza a poner interesante. Ctónicas a tutiplen, yupiiiiiiiiii!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Horrach dijo...

Sí, Gin, la llamada ya ha hecho efecto, jajajaj.

Macarena, bienvenida al subsuelo y gracias por tus palabras. Me acuerdo bien de tu hermana, no sólo porque coincidiéramos en la UIB (no éramos del mismo curso, pero coincidimos en algunas clases), sino porque trabajé unas semanas con ella en el Balears, el año pasado. Lo último que supe de ella es que estaba embarazada.

shalom

koolauleproso dijo...

Me parece, Juan Antonio, que nuestra relación con el fútbol es muy parecida: yo también fui un gran aficionado (cuando el Sporting era alguien), pero ya hace mucho que me retiré de ese vicio, y sigo el fútbol desde la distancia (me interesa más como fenómeno antropológico, que como otra cosa). Aún así, conservo mis filias y mis fobias de cuando era aficionado, y me declaro fervoroso "colchonero" (son buenos tiempos para nuestra especie) y furibundo anti-madridista, o no, porque los atléticos siempre tuvimos especial buena relación con la derrota (yo me "hice" del Atlético de Madrid cuando tenía 9 años, tras la "gloriosa" derrota de la finaal de la copa de Europa de 1974, ante el para mi eternamente -desde aquella fecha infausta- odiado Bayern Münich).

Horrach dijo...

Hola Koolau. A mí también me ha quedado ese interés por el fútbol como objeto de análisis antropológico. No lo vivo y además incluso podría decir que ya me desagrada y todo. Cuando veo que hablan de fútbol en televisión cambio de canal.

shalom

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