jueves, 4 de agosto de 2011

J.M. COETZEE Y EL CRICKET

Un bateador hábil, aquí Pieter The Great en The Ashes 2005, puede prolongar muchos minutos la agonía (un test cricket acostumbra superar las 30 horas de juego), pero al final siempre llega el fatídico momento de la ejecución, oficiada en este caso por Glenn McGrath


"Le toca batear. Con una espinillera en la pierna izquierda y cargado con el bate de su padre, que es demasiado pesado para él, camina hacia el centro. Se sorprende de lo grande que es el campo. Es un sitio magnífico y solitario: los espectadores están tan lejos que también podrían no existir.
Ocupa su puesto en la franja de tierra batida, sobre la esterilla verde, y espera que venga la pelota. Esto es el cricket. Se le llama juego, pero el chico lo siente como algo más real que su casa, más real incluso que el colegio. En este juego no hay simulacro, no hay piedad, no hay una segunda oportunidad. Estos otros chicos, cuyos nombres desconoce, están todos en su contra. Sólo tienen un pensamiento en la cabeza: abreviar su placer. En mitad de este enorme ruedo él está a prueba, uno contra once, sin nadie que lo proteja.
Los jugadores de campo ocupan sus posiciones. Debe concentrarse, pero hay algo irritante que no deja de rondarle la cabeza: la paradoja de Zenón. Antes de que la flecha alcance el blanco debe haber recorrido la mitad del trayecto; antes de que alcance la mitad del trayecto debe haber recorrido un cuarto del trayecto... Desesperado, intenta dejar de pensar en ello; pero el hecho de saber que está intentando no pensar en ello acrecienta aún más si cabe su nerviosismo.
El lanzador corre hacia él. Él escucha con precisión el ruido sordo de los dos últimos pasos. Entonces hay un lapso en el que el único sonido que rompe el silencio es el inquietante susurro de la bola de cuero que desciende hacia él. ¿Es esto lo que está eligiendo cuando elige jugar al cricket: ser puesto a prueba una vez y otra hasta que falle, por una bola que va hacia él de modo impersonal, indiferente, sin piedad, buscando ansiosamente el resquicio de su defensa, y más rápido de lo que él se espera, demasiado rápido para que consiga aclarar la confusión de su espíritu, ordenar sus pensamientos, decidir qué es conveniente hacer? Y en medio de este pensamiento, en medio de este lío, le llega la bola.
Para él, sólo se puede jugar al cricket de verdad en silencio, en silencio y con temor, con el corazón latiéndote en el pecho y la boca seca.
El cricket no es un juego. Es la verdad de la vida. Si es, como dicen los libros, una prueba de carácter, es una prueba que no ve forma de pasar ni de esquivar. El secreto que consigue ocultar en todas partes queda al descubierto de forma despiadada en el terreno de juego. 'Déjanos ver de lo que estás hecho', dice la bola mientras silba y desciende en el aire hacia él. 
Lo han eliminado, no ha pasado la prueba, lo han descubierto".

(Infancia, J.M. Coetzee

7 comentarios:

Josepepe dijo...

Qué esclarecido puede ser Coetzee. 'El secreto que consigue ocultar en todas partes queda al descubierto de forma despiadada en el terreno de juego'. Qué se puede añadir.

Horrach dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Horrach dijo...

Sí, es grandioso Coetzee, y lo es con una sutileza muy fina, sin necesidad de recurrir a barroquismos estilo Nabokov, por ejemplo. Cuando acabe la dichosa tesis, tengo que ponerme con lo que me falta de su obra, que es bastante.

Por cierto, ¿de Pietersen no me dice nada? En el video resiste horas a dos de los mejores lanzadores de la historia: Shane Warne (ahora famosete por liarse con la actriz? Elizabeth Hurley) y McGrath.

saludos

Luisa dijo...

Un texto precioso. Me ha recordado una canción, puede que no venga a cuento pero me ha traído el recuerdo.

http://www.youtube.com/watch?v=C03qmWmnNI0

Saludos.

Perkele Maljanne dijo...

Cricket e Imperio.
Sir Henry Newbolt:
"There's a breathless hush in the Close to-night —
Ten to make and the match to win —
A bumping pitch and a blinding light,
An hour to play, and the last man in.
And it's not for the sake of a ribboned coat,
Or the selfish hope of a season's fame,
But his Captain's hand on his shoulder smote —
"Play up! play up! and play the game!"

The sand of the desert is sodden red —
Red with the wreck of a square that broke;
The Gatling's jammed and the Colonel dead,
And the Regiment blind with dust and smoke.
The river of death has brimmed his banks,
And England's far, and Honour a name,
But the voice of a schoolboy rallies the ranks —
"Play up! play up! and play the game!".

This is the word that year by year,
While in her place the School is set,
Every one of her sons must hear,
And none that hears it dare forget.
This they all with a joyful mind
Bear through life like a torch in flame,
And falling fling to the host behind —
"Play up! play up! and play the game!"

koolauleproso dijo...

Sobre cricket se muy poco; practicamente nada. Sabes que del deporte en general sólo me interesa la mitología (por llamarlo de alguna manera) que le rodea.
No se nada de cricket, pero, modestamente, sí de Coetzee (uno de mis literatos preferidos). Leí hace mucho "Infancia" y la recuerdo como una novela excepcional. Confieso que, de aquella, apenas reparé en el hermoso texto que nos regalas. Pero siempre reconforta la buena literatura. Gracias

Horrach dijo...

Perkele, gracias por la contribución de Sir Newbolt.

Koolau, gracias a ti. Nada más acabar la tesis, y aunque tengo muchas cosas pendientes acumuladas, me toca machacar todo lo que me falta, que todavía es mucho, del gran Coetzee.

saludos

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