viernes 17 de julio de 2009

MÚSICA DEL SUBSUELO (21). WATERFRONT (THE SINKING ROAD)





Aprovechando que The Black Heart Procession acaba de registrar su sexto álbum, titulado Six, que va a salir a la venta creo que allá por octubre, dejo aquí una de sus piezas más oscuras y subsuelíticas, corte cuatro de su tercer disco, Three.

sábado 11 de julio de 2009

VOCABULARIO: 19. SKEPSIS

Skepsis es un término griego que viene a significar 'duda' o 'investigación', y de él procede la expresión 'escepticismo'. En su último libro titulado Pasión tranquila. Ensayo sobre la filosofía de Hume (ed. Antonio Machado Libros), Felipe Martínez Marzoa profundiza en este concepto desde un punto de vista puramente filosófico, vinculándolo a la cuestión del ser, es decir, a aquella búsqueda del fundamento de todo ente que, en su naturaleza no tematizable, escapa a toda pretensión de ser fijada totalmente:

"La palabra sképsis significa el acto o la actitud de mirar, observar, considerar. Tal actitud o acto comporta una distancia; no se puede 'ver' si se está lisa y llanamente dentro, si sin más se 'pertenece a'. A la vez, sin embargo, sólo se 've' aquello a lo que de alguna manera se pertenece. Parece seguirse de todo esto que el ver tiene en todo caso el carácter de una ruptura o suspensión; ruptura o suspensión de la familiaridad, del obvio habérselas-con. Ello admite una interpretación relativamente trivial cuando la distancia lo es con respecto a algún ámbito o juego determinado; el que reconozcamos las reglas del juego implica entonces, en efecto, que nuestro ser no se agota en ser jugadores de ese juego. Más grave es el que quizá pueda o incluso deba en algún caso tratarse del juego que siempre ya se está jugando, o sea, de eso que en el capítulo 1 hemos mencionado en los siguientes términos: no contenido alguno válido o no válido, sino el en qué consiste el que algo sea (o no sea) contenido válido, en qué consiste la validez, qué es ser válido o simplemente qué es ser".

lunes 6 de julio de 2009

MÚSICA DEL SUBSUELO (20). MY COCK'S ON FIRE

En el subsuelo se vive en los extremos, saltando de un polo a otro. No se trata de que todo valga en esta dinámica bipolar, pero sí que se encuentra un placer verdaderamente gozoso en pasar de un cierto estado (musical, en este caso) al opuesto, jugando con el grado de las discontinuidades y las rupturas provocadas. Es por ello que uno tiene debilidad por piezas tan delicadas y sutiles como esta famosa aria de Haendel...



... pero también por los sonidos arrasadores y hecatómbicos, junto a las letras dementes, de Whitehouse, grupo británico de música industrial. My cock's on fire, 13 despiadados minutos que, si se atreven a escucharlos enteros, no olvidarán jamás (es la séptima y última pieza del disco Great white death, de 1985). El subsuelo en su estado máximo de oscura pureza.

jueves 2 de julio de 2009

BIBLIOTECAS

Biblioteca del Trinity College de Dublín

Fascinante e inaudito reducto es aquel al que llamamos biblioteca. Como algo concreto, es decir, como catálogo o recopilación de unas obras determinadas, y también como símbolo enciclopédico del conocimiento, como figura que en sí lleva la tensión de lo absoluto y el reflejo de la eternidad. El pensamiento es un lujo, algo que debe ser cuidado diariamente con meticulosidad; es una pequeña pero poderosa luz, siempre cultivada por una minoría, que se mantiene viva para guiar los caminos decisivos, aunque estos sean subsuelíticos. Borges escribió que la biblioteca justifica el universo, pero yo diría algo más: la biblioteca es el universo realmente existente, su centro absoluto.

Biblioteca de la abadía de Waldasen (Baviera)

Todo esto que digo viene a cuento de una exposición que se celebra estos días en París, en la que se presenta una serie de fotografías de las bibliotecas más imponentes de Europa realizadas por el fotógrafo turco Ahmet Ertug (reportaje de prensa). Tenía que ser alguien no europeo quien nos mostrara la cara de la Europa más deslumbrante. A la perenne simbología de la biblioteca añaden las aquí retratadas, que son de diversos tipos (públicas, privadas, conventuales), una extraordinaria fisicidad, la ingravidez de un aura que está más allá de los estragos del tiempo, lejos de las estériles conmociones de la historia. Los espacios retratados en esta exposición son cámaras sepulcrales cerradas a lo exterior, pero que en sí llevan la clave de aquello que permanece fuera, su secreto implícito. Ertug retrata esos interiores de belleza depurada y detallista con una frontalidad que permite realzar su suntuosidad. La biblioteca del Trinity College de Dublín, por ejemplo: qué ejemplo de sublime elegancia en sus formas y volúmenes, qué belleza la de sus líneas geométricas. O la biblioteca de la abadía de Waldassen, en Alemania. O la biblioteca benedictina de la también alemana abadía de Metten. La del monasterio de Wiblingen. La Nacional de París o la de la Universidad de Salamanca. ¡Qué travellings más sublimes podría realizar a través de estos espacios el Alain Resnais de L'Anné dernière à Marienbad!

Biblioteca de la abadía de Saint Gallen (Suiza)

"La Biblioteca existe ab aeterno (...). El hombre, el imperfecto bibliotecario, puede ser obra del azar o de los demiurgos malévolos; el universo, con su elegante dotación de anaqueles, de tomos enigmáticos, de infatigables escaleras para el viajero y de letrina para el bibliotecario sentado, sólo puede ser obra de un dios (...). Sospecho que la especie humana está por extinguirse y que la Biblioteca perdurará: iluminada, solitaria, infinita, perfectamente inmóvil, armada de volúmenes preciosos, inútil, incorruptible, secreta" (Jorge Luis Borges, La biblioteca de Babel).

Biblioteca de la abadía de Saint Florian (Austria)

lunes 29 de junio de 2009

METASTASIS


La enfermedad continúa injertada en el cuerpo y en el alma, que no es otra cosa que la cavidad más subsuelítica del cuerpo. Enfermedad siempre presente. Bajo el ojo eyaculatorio del espectro, del ángel terrible, la materia se desarraiga y pudre, se sumerge en la podredumbre que es ella misma. Se multiplican los tumores, como flores en agua. La fiebre se desvía, se desborda, en un viraje que alcanza todos los huecos y cierra todas las salidas. Enfermedad que no cede, renovada por intensidades superiores.