'Disecciones' fue el término que me pareció más adecuado para titular mis colaboraciones escritas en la revista electrónica Kiliedro. Aunque no todos los artículos fueron originariamente disecciones. Comencé creo que en junio del 2006, con un único artículo, La mirada infernal, que analizaba el papel de la violencia en tres películas determinadas: Crash, Irreversible y Dogville. El artículo se fue complicando, y en consecuencia alargando, de modo que acabó apareciendo en tres fases, cada una dedicada a la película de turno. Luego llegó la colaboración mensual, aquí sí ya bautizada como disección, que se prolongó durante unos años, hasta principios del 2010. Aprovechando que la tesis me deja poco margen para escribir en el blog, y también que Kiliedro se ha tomado un descanso momentáneo, mostraré el balance de lo escrito. Han sido 3 miradas infernales, 22 disecciones y una recensión. Reconozco que algún día, tras finiquitar la tesis, me gustaría pulirlas de cara a una posible publicación en papel, pero no tengo prisa. Ahí van:
Crash: el abismo del deseo (La mirada infernal, parte 1)
Irreversible: la espiral de la violencia (La mirada infernal, parte 2)
Dogville: las identidades sacrificiales (La mirada infernal, parte 3)
Judíos y chuetas
La mujer ctónica
Víctimas de ETA y de la sociedad española
El cine de Robert Bresson
Nihilismos(s)
El adversario
La teoría mimética de René Girard
Fútbol
La esencia de la verdad
La originalidad de lo judeocristiano
El hombre del subsuelo
Ingmar Bergman
El tabú del suicidio
Arthur Schnitzler y la Viena imperial
Acerca de la idea de ciudadanía
Sesenta años de existencia del estado de Israel
Diálogo
La lengua sagrada
Ideología y ciencia
El caso Wakefield
El canto de la sibila
Mandela y los Springboks
Las confesiones de Pericay
Irreversible: la espiral de la violencia (La mirada infernal, parte 2)
Dogville: las identidades sacrificiales (La mirada infernal, parte 3)
Judíos y chuetas
La mujer ctónica
Víctimas de ETA y de la sociedad española
El cine de Robert Bresson
Nihilismos(s)
El adversario
La teoría mimética de René Girard
Fútbol
La esencia de la verdad
La originalidad de lo judeocristiano
El hombre del subsuelo
Ingmar Bergman
El tabú del suicidio
Arthur Schnitzler y la Viena imperial
Acerca de la idea de ciudadanía
Sesenta años de existencia del estado de Israel
Diálogo
La lengua sagrada
Ideología y ciencia
El caso Wakefield
El canto de la sibila
Mandela y los Springboks
Las confesiones de Pericay


6 comentarios:
Siento la necesidad de decirlo, estupendo blog. Sigue así.
Pues muchas gracias, muy amable y bienvenido sea al subsuelo.
saludos
La mujer ctónica, es lo primero que he buscado después de Judíos y chuetas.
No me gustaría parecer pelota, pero me ha perecido, extraordinario.
Yo no tengo nada de mujer ctónica, pero por las mujeres que conozco, creo que lo ctónico, es como una rotura, una supervivencia, búsqueda en ocasiones vacía, una lucha por encontrar algo dentro de si, donde lo hay todo y no hay nada.
Me vienen a la cabeza, seres como teletubbies, pero con deseos, de que alguien les frene el vértigo en que viven.
En todo caso, enhorabuena, por los escritos.
Tengo una gran curiosidad por leer y saber como seria un libro escrito por -Horrach-
Saludos
Pues muy amable, gracias. No suele gustar a todo el mundo esta saga de lo ctónico. Y como puede verse, la tengo algo abandonada, y no sé si eso es bueno o malo. En cuanto al libro, ya digo que no tengo prisa, pero trataré de realizarla, si es posible, tras finiquitar la tesis.
saludos
Hola otra vez, leo con mucha atención algunos escritos y primero felicitarte por la estupenda crítica que realizas a este"tratado filosófico" que es la película Dogville. Sin embargo hay algo que no mencionas y que para mi tiene un profundo significado. El hecho que Grace vaya dejándose humillar paulativamente hasta el punto que la reacción sea desproporcionada.
La humillaciones que acepta Grace no es entendible en una persona con los recursos que tiene Grace, y que sin embargo acepta dócilmente.
Esta cuestión es relevante en el cine de Lars. Rompiendo las olas es otra interrogación de cómo se puede humillar una mujer por amor, y en este caso la humillación aceptada es por miedo. La primera es mucha más dura de entender en mi opinión.
La voluntad de vivir frente a la voluntad del poder, (en su peor interpretación posible ). La inherente complejidad del ser humano. En Dogville se nos presentan las dos caras. Los deseos de los demás se hacen Grace vivos. En su mejor y peor aspecto. Ambas acompañadas por la complicidad existente del resto de los que componen el pueblo.(No es posible un yo sin un tú)
La cita de Hobbes aquí toma toda su perspectiva.
¿qué opinas tú?
saludos, Mireya
Hola de nuevo, Mireya.
Las humillaciones de Grace las veo cómo la otra cara 'natural' de lo que hace finalmente. Es decir, en uno y en otro caso, aunque pase de víctima a algo tan aparentemente opuesto como es el rol de verdugo, mantiene idéntico respeto a la estructura del dominio, el mecanismo sacrificial: primero se ofrece ella misma como víctima propiciatoria, para después, tras el giro argumental que supone la llegada a Dogville de los gangsters, asumir sin escrúpulo alguno el papel de victimaria.
En 'Rompiendo las olas' no se daba, si no recuerdo mal (hará más de una década que no la he vuelto a ver), este paso al otro extremo, aunque en 'Bailando en la oscuridad' ya comenzaba a dibujarse el papel de Kidman (Cvalda también se ofrece para el matadero, pero finalmente no asume toda la entrega previa).
saludos y hasta pronto
saludos
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